Adicción al alcohol

La adicción al alcohol es una enfermedad con cuatro características principales:

  • Ansia de beber: el paciente siente una fuerte necesidad de beber alcohol.
  • Pérdida de control: dificultades para dejar el alcohol una vez que se ha empezado.
  • Tolerancia: necesidad de beber cantidades de alcohol cada vez mayores para poder sentir el mismo efecto.
  • Dependencia física: síntomas de abstinencia, tales como ansiedad, nauseas, sudoración o temblores.

Tener problemas con el alcohol conlleva muchos peligros serios. Beber en exceso aumenta el riesgo de padecer algunos cánceres, causa daños en el hígado, el cerebro y en otros órganos vitales. Puede provocar defectos congénitos en los hijos. Aumenta el riesgo de muerte por accidentes de tráfico, accidentes laborales y también otras lesiones, así como el riesgo de agresiones, suicidios y homicidios.

 

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL ALCOHOLISMO?

Una persona con problemas con el alcohol va aumentando el consumo de bebidas alcohólicas gradualmente hasta convertirlo en excesivo y, empieza a dar problemas al paciente y a los que conviven con él. Se producen alteraciones en el carácter y la conducta con enfados frecuentes, descontrol de hábitos y horarios, abandono de aficiones y amistades sanas, mentiras, promesas incumplidas de dejar el alcohol, dificultades para asumir responsabilidades y, a veces, problemas económicos y laborales.

El paciente, por sí mismo o por la presión de su entorno, se propone dejar de consumir o consumir moderadamente para no tener problemas. A veces lo consigue durante un tiempo, pero al final, a pesar de las buenas intenciones, el problema no se resuelve y el paciente termina volviendo a consumir sin control una y otra vez generando conflictos de todo tipo.

Algunos alcohólicos presentan dependencia emocional, inseguridad, conductas temerarias, chantajes emocionales, baja tolerancia a la frustración, hostilidad, celos, fanfarronería, sentimiento de culpa, deterioro intelectual, desequilibrio emocional, distorsión en el área sexual, pérdida progresiva de los intereses vitales: familia, hijos, trabajo, aficiones, etc.

El alcoholismo puede complicarse con el consumo de otras sustancias también adictivas: tranquilizantes, cocaína, cannabis, anfetaminas, etc.; que complican el cuadro y aumentan los riesgos para el paciente.

 

¿COMO AYUDAR A UN ALCOHÓLICO?

Cuando en una familia se sospecha que uno de sus miembros padece un trastorno de adicción, lo más urgente es conseguir un diagnóstico profesional y un tratamiento efectivo que resuelva la situación. En Instituto Hipócrates y en todos sus centros colaboradores, ofrecemos el servicio de visita médica previa que permite diagnosticar al paciente y asegurarle el tratamiento. El equipo facultativo del centro de desintoxicación de Instituto Hipócrates recomendará lo más pertinente en cada caso y asesorará a la familia y al paciente sobre cómo actuar.