Como ayudar a un adicto

Cómo ayudar a un adicto

5 consejos para ayudar a un adicto

Vivir con una persona enganchada al alcohol, a otras drogas o al juego suele ser una experiencia complicada. Muchas veces, traumática. Los problemas de adicción dinamitan la paz y el orden familiar. Y se entrometen en la pareja. Ponen en jaque la convivencia y las relaciones.

Una parte del dolor de los familiares es causado por desesperación e impotencia. Por no saber qué hacer ante un comportamiento que, con el paso del tiempo, siempre empeora.

En Instituto Hipócrates te informamos de cómo ayudar a una persona que necesita ayuda profesional.

Un problema de salud

Recordemos que la Organización Mundial de la Salud cataloga la adicción como una enfermedad crónica, degenerativa y mortal. La bola siempre se hace mayor si no se pone remedio con un tratamiento serio.

Establecer límites a la adicción

Si eres familiar de una persona que sufre adicción, hay pautas que te pueden servir. Son recomendaciones basadas en años de experiencia. La mejor ayuda que se le puede prestar a un adicto es ponerle límites y forzar su ingreso en un programa de rehabilitación.

Cómo ayudar a una persona adicta

1.- Sé consciente de que el adicto está enfermo

Y necesita como en otras enfermedades tratamiento médico. Las palabras no le hacen mella. Los avisos y los reproches no funcionan. Pueden ser un desahogo momentáneo para ti, pero no dan resultado.

2.- Solicita ayuda

Ni la persona adicta ni tú, pareja o familia, podéis superar solos el problema. Es indispensable contar con atención profesional. Con la experiencia de quienes saben qué pasos dar para ponerse bien.

3.- Ayúdale a dar el paso

Para empujarlo al tratamiento. La persona adicta está abonada al sufrimiento, pero suele oponerse a tomar medidas porque el miedo y el autoengaño le superan. Lo habitual es que se oponga a hacer terapias.

4.- Practica el ‘amor duro’

No le des opciones. No le saques de los líos. Tocar fondo es muchas veces la única forma de que el adicto se decida a ingresar. Ante los abusos, hay que responder con determinación. Una posición firme es en muchas ocasiones detonante de la recuperación. Cortar el grifo económico o poner al adicto de patitas en la calle son dos ejemplos de ‘amor duro’. Medidas aparentemente severas que, en realidad, son parte de la solución.

5.- Confía en los profesionales

El ingreso es la parte más difícil de lograr, pero si se consigue, medio camino está hecho. Una vez que el paciente ha ingresado en la clínica, confía en las buenas prácticas de los profesionales y déjate llevar. En Instituto Hipócrates, el adicto y su familia son lo primero.

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oDono