La experiencia de Cristina en el centro de desintoxicación Instituto Hipócrates

Mi experiencia en el centro de desintoxicación Instituto Hipócrates

¡Hace 6 años que empecé a vivir!

Hola, mi nombre es Cristina y hoy, 30 de marzo, hace 6 años que empecé a vivir. 6 años que tomé la mejor decisión de mi vida. 6 años en los que volví a nacer.  6 años que me subí a un tren cargada de maletas para ingresarme en un centro de desintoxicación en Barcelona, en INSTITUTO HIPÓCRATES.

Gracias INSTITUTO HIPÓCRATES por tanto.

Me ingresé con 40 años recién cumplidos, me lo regalé por mi cumpleaños. El día 24 de marzo llamé por teléfono, y el día 30 me ingresé. Allí estuve casi 3 meses. Casi noventa días que recuerdo con gran alegría, porque más allá de cómo llegué… allí se está muy bien.

Al finalizar la fase de ingreso de mi tratamiento de adicciones, me fui a un pueblecito a compartir piso con otras compañeras, y allí aprendí muchas cosas sobre lo que ha supuesto en mi vida el consumo de drogas y la adicción, y gracias a la convivencia con otras personas adictas empecé a conocerme mucho mejor. Cuando llevaba un año, me fui a vivir sola a un piso, y decidí quedarme allí una buena temporada. Ya tendría tiempo de volver a mi pueblo cuando estuviese bien, aunque iba de vez en cuando a ver a la familia, que por cierto, siempre estaba ahí. Nunca dejaron de apoyarme. Y ellos, iban viendo los cambios en mí.

En ese momento, empecé a ser constante y responsable (lo que nunca antes había sido). Empecé a formarme y también a trabajar. En 3 años y medio hice más cosas que en 40 años.

Antes de tomar la decisión de ingresarme en el centro de desintoxicación INSTITUTO HIPOCRATES mi vida era un auténtico desastre. Estuve engañándome muchos años, pensando que mi consumo de sustancias se producía porque me gustaba y porque quería y lo controlaba. Pero no. La verdad es que no podía dejar de hacerlo. Siempre estaba de mal humor y echándole la culpa al mundo de cómo me iban las cosas. Iba tirando como podía… más mal que bien, claro.  Mi familia,  por más que me decía,  no podía hacer nada. Era mi decisión.

Unos meses antes de mí ingreso, hubo un día en el que decidí pedir ayuda, pero a los dos días me arrepentí. Por esta razón, cuando decidí volver a llamar,  me ingresé lo más rápido posible, porque sabía que si lo pensaba demasiado, me volvería a auto convencer de que no era para tanto.

Gracias a la decisión que tomé en ese momento, mi vida ha cambiado por completo.

Ahora llevo una vida ordenada, estoy feliz y con una conciencia tranquila por hacer bien las cosas en el día a día. Aunque para mí, lo más importante es que soy y me siento LIBRE. Ya no dependo de sustancias psicoactivas, con las que estuve atrapada durante tantos años.

Ha sido un viaje muy interesante, de autodescubriento, que además me permite, hoy en día, ayudar a personas que ahora están en la misma situación en la que yo me encontré hace unos años. Y no solo me dedico a esas personas, sino que también estoy implicada con sus familias. Mi labor la desarrollo dentro de la familia que supone INSTITUTO HIPÓCRATES, gracias a la delegación Instituto Hipócrates Murcia, donde ayudo a personas con problemas de adicción.   El trabajo que hacemos en terapias tanto individuales como de grupo son fundamentales para la recuperación de los pacientes que han realizado un ingreso, o para ayudarles y prepararles a tomar la decisión de abandonar el consumo de drogas mediante un tratamiento ambulatorio.

Me gustaría aprovechar este espacio para agradecer el trabajo que hicieron conmigo mi terapeuta María Jesús, por su paciencia, y a Dolors y Patrick, por esa implicación. Y por supuesto, a todo el equipo de INSTITUTO HIPÓCRATES.

Estoy feliz. O mejor dicho… SOY FELIZ.

Gracias a todos por tanto.

 

Cristina Quiñonero,

Instituto Hipócrates Murcia

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